SEÑALES DE LA DEPENDENCIA EMOCIONAL EN LAS RELACIONES DE PAREJA

SEÑALES DE LA DEPENDENCIA EMOCIONAL EN LAS RELACIONES DE PAREJA

Las tres grandes mentiras que aparecen cuando se sufre de dependencia emocional.

 

Muchos son los síntomas de la dependencia emocional. En esta entrada quiero hablaros de las falacias que en casi todos los casos se convierten en el principal alimento del enganche emocional. Los psicólogos y psicólogas identificamos rápidamente estas señales para poder ayudar a la persona a superar esta situación.

 

  • Creer que va a cambiar: Si con todo el tiempo que ha pasado, ya desde el principio ha sido así, ¿por qué mantenemos esa creencia irracional? Es evidente que no va a dejar de ser él/ella por mucho que en momentos de arrepentimientos jure y perjure que cambiará. En realidad, a no ser que viéramos que pide ayuda psicológica por sí mismo/a, sin que nadie se lo diga, podemos asegurar que no tiene ningún interés de cambiar.
  • Pensar que cambiará y que su siguiente pareja disfrutará esa transformación: Esta creencia también tiene una parte sorprendente. Pensamos que todo el esfuerzo, la lucha y el sufrimiento que hemos vivido para conseguir que él/ella cambie, todo lo que hemos tolerado, lo que le hemos ayudado, el hecho de haberle mantenido incluso, algún día servirá para algo. Queremos creer que llegado el momento nos los agradecerá y nos recompensará por todo. Y el problema es que como siempre pensamos que está a punto de hacer ese “gran cambio”, sentimos un miedo terrible a dejar la relación y que luego la recompensa se la lleve otro/a. Esta creencia es, como la anterior, absolutamente ridícula. Cuando esté con el/la siguiente, reproducirá fielmente la misma relación que teníamos con él/ella. A no ser, claro, que encuentre a una persona con una buena autoestima e independiente que a la primera conducta extraña que vea le diga que no le/la quiere ver nunca más. Es una creencia ridícula porque uno solo cambia si tiene conciencia de una problema, y el deseo y la voluntad reales de ponerle solución. En estos casos, no tenemos ni que preocuparnos por ello, porque la misma persona se pone en marcha y busca la ayuda necesaria para encontrar las herramientas que le faltan. Sin duda, esto no es lo que pasa en las situaciones que estamos comentando, ya que se trata de personas a las que conocemos bien, y los hechos nos demuestran claramente que no existe el más mínimo gesto de transformación.
  • Pensar que nunca más encontraré a nadie como él/ella: Esto en realidad debería ser un motivo de alegría. Si cada día repasamos la lista de razones por la que sufrimos, quizá llegue un momento en el que pensemos que mejor no encontrar a otra persona que sea así. Además, nos daremos cuenta de que lo bueno que tiene, lo que nos engancha de él/ella, tampoco son características tan difíciles de encontrar. El gran objetivo debería ser, precisamente, no encontrar otra persona igual, o encontrar a alguien que tengo lo bueno que tenía él/ella, y además todo lo que a él/ella le faltaba. Tiene que ser una persona que encaje con nuestros valores y nuestra manera de funcionar y de ver la vida.

 

Detectar estas señales y poder estar atentos/as y conscientes de lo que ocurre, es esencial para poder combatirlas y salir de relaciones tóxicas y de dependencia. Se puede con voluntad, con un poquito de coraje y dándonos valor a nosotros/as mismos/as.

 

Blanca López de Etxazarreta. Psicóloga Transpersonal. 

Referencias: Extraído del libro “Cuando amar demasiado es depender” de Silvia Congost.