ESTRATEGIAS PARA TUS PROBLEMAS CON LA IRA

ESTRATEGIAS PARA TUS PROBLEMAS CON LA IRA

La ira se puede eliminar. Para ello es necesario pensar de distinta manera y se puede lograr centrándose en el momento presente. Cuando te tienes que enfrentar con personas o hechos que provocan tu ira o te instan a escoger la ira, ten conciencia de lo que te dices a ti mismo/a, y entonces trata de elaborar frases nuevas que provocarán nuevas sensaciones y un comportamiento más productivo. Te presento algunas estrategias específicas para combatir la ira.

  • Toma contacto con tus propios pensamientos de enfado y recuerda que no tienes que actuar así porque siempre lo has hecho.
  •  Trata de postergar la ira durante 15 segundos y luego explota como sueles hacerlo. Vete aumentando este tiempo. Postergarla significa controlarla.
  • Recuerda que algo puede desagradarte sin que por ello tengas que enfadarte.
  • Trabaja para lograr permitirle a los demás el derecho a sus propias elecciones así como insiste en tu propio derecho a la libre elección.
  • Pide a un/a amigo/a de confianza que te avise cuando te enfadas y utiliza la estrategia de la postergación.
  • Escribe un diario apuntando el día, la hora y el lugar del incidente en el que te enfadaste. El mero hecho de tener que anotarlo servirá para persuadirte a escoger la ira con menos frecuencia.
  • Trata de estar cerca físicamente de alguien querido en el momento en el que sientas rabia, para poder cogerle de las manos y expresar lo que sientes hasta disipar la ira.
  • Habla con las personas que son blanco más comunes de tu ira en un momento que no estés enfadado/a, y acuerda con ellas formas distintas de tratar los momentos de rabia, por ejemplo dar un paseo, escribir una nota, etc…
  • Aplaca tu ira durante lo primeros segundos clasificando lo que sientes y lo que crees que siente tu compañero/a también. Los primeros diez segundos son cruciales. Si logras sobrepasarlos verás a menudo que la rabia se ha desvanecido por si sola.
  • Ten conciencia de que todas las cosas en las que crees serán desaprobadas por el cincuenta por ciento de la gente el cincuenta por ciento del tiempo. Si esperas que esto sea así, verás que no escoges la ira, en cambio te dirás a ti mismo/a que el mundo es justo y recto porque la gente no está de acuerdo con todo lo que tú dices, piensas y haces.
  • Cuando dejes de pensar que la ira es algo natural o típicamente humano, habrás adquirido una razón interna para tratar de eliminarla.
  • Tratar de esperar demasiado de los demás. Cuando dejas de tener expectativas, dejarás de enfadarte por aquello que no consigues.
  • Ámate a ti mismo/a. Si lo haces, no te sobrecargarás de un sentimiento que resulta tan destructivo para tu persona.
  • En vez de sentirte esclavizado por todas las circunstancias frustrantes, usa esas mismas situaciones como un estímulo para cambiarlas. De ese modo, no tendrás tiempo para enfadarte en tus momentos presentes.

 

La ira se entromete en nuestro camino. No vale para nada, no es beneficiosa para nada. La ira es un medio que sirve para usar elementos externos a ti a fin de explicar cómo te sientes. Olvídate de los demás. Haz por tu cuenta tus propias elecciones y no permitas que éstas estén empañadas por la ira.

 

Blanca López de Etxazarreta. Psicóloga Transpersonal.